Este personaje tan divertido lo hizo mi gran amiga Paqui. Ya veis, el resultado es realmente genial. Y para este personaje, su historia. Especialmente pensada para Educación Infantil.
La
tarta de manzana
En un pequeño planeta
llamado Zerpientilandia vivía una princesa. Violeta, pues así se
llamaba ella, era una bonita zerpiente caprichosa , cursi y
consentida.
Una mañana se despertó
con la fija idea de hacer una tarta de manzana....
Tenía todos los
ingredientes... harina, huevos, azucar, levadura, incluso un poquito
de vainilla.... pero....¡¡¡¡Oh cielos!!!! ¡¡¡no tenia
manzanas!!!
Y se dirigió en busca de
la fruta tan anhelada...
Bajo un manzano se
encuentra descansando Periquito, un zerpiente conocido por su alegría
y alguna que otra travesura. Ve como se acerca con resolución
Violeta y empieza a observar el manzano.
¡¡Qué maleducada!!
¡¡¡Ni siquiera un saludo!!! - y sigue observando como violeta
mira con mucha atención una hermosa y gran manzana que para su
desgracia estaba fuera de su alcance.
¡¡¡Señor árbol,
te ordeno que me des esa manzana!!! (ya sabemos que cuando una
princesa caprichosa quiere algo no atiende a razones).
No te hará caso.-
dijo con resignación Periquito.
¿Quién eres tu?-
dijo Violeta con un tono de enfado.
Me llamo Periquito.
Pues.... Periquito,¡¡
te ordeno que le digas a Señor árbol que me de esa manzana, sino
serás castigado!!
Señor árbol.... ¿le
daría usted la manzana? -dijo periquito en un tono de sorna.
Esperan unos segundos
dando vueltas y claro, el señor árbol hace caso omiso.
¡¡¡Yo quiero esa
manzanaaaaaaa!!! -No paraba de decir la consentida princesa.
¿No se te ocurre
otra forma mejor de conseguirla? - dijo Periquito casi en tono
burlón.
Violeta se quedó un
rato pensando....y empezó a dar saltitos desesperados pero sin
ningun resultado.
Ains..... creo que
sólo tendrías que decir unas palabras.
¡Ya sé! ¡¡Tiene
que haber unas palabras mágicas!!¡ Estoy segura!
Periquito seguía
mirándola en tono burlón.
- A
ver.....”árbol arbolito... quiero hacer un pastelito”
Piensa un pocoooo.
Sigues sin hacerlo bien. Decía Periquito.
Ella pensó que tenía
que decirlo con más energia y sin pensarlo dos veces :
“árbol
arbolitooooooo quiero haceer un pastelitooooo “ -decía la pobre
chillando.
No, no, no
nooooooooo. Sigues haciéndolo mal.
¡Mira, ya me estas
enfadando! ¡Estas ahi todo el rato viendo mi desgracia y no me
ayudas! ¡¡Ayudameeeeee!!
¡¡¡Por finnnnn!!!
¡¡Esas si que son las palabras mágicas!! ¿No te has dado cuenta
de que en todo el rato no me has pedido ayuda en ningún momento?
Violeta en ese
momento se dio cuenta de su actitud gruñona e impertinente y
dulcificó el tono- ¿¿Serías capaz de ayudarme??
Pues claro, -dijo
Periquito-, sólo tenías que pedirlo.
Periquito aupó a Violeta
y pudo por fin coger la manzana.
¡¡¡¡Biennnn, por
finn!!!!¡¡ Ya tengo mi manzanaaaa !! , -decía Violeta dando
saltos de alegría.
Muy feliz con su manzana,
hace el amago de irse. Pero de pronto se gira y dirigiéndose a
Periquito le dice:
¿Te apetece una rica
tarta de manzana?
¡Pues claro!
Y se fueron los dos muy
contentos. Hicieron juntos la tarta y juntos la comieron. Y desde
entonces fueron amigos inseparables. Periquito enseñó un poquito de
humildad a Violeta y Violeta enseñó a Periquito que hay que ser
tenaz cuando se quiere algo, y cómo no, también le enseñó a hacer
tartas de manzana.
Lo que sí que
descubrieron los dos es que las tartas de manzana están más
deliciosas si se comen en compañía y que aunque los sueños son
individuales, las grandes obras se hacen en cooperación con los
demás. Y que no hay palabras más mágicas que: ¿Me puedes ayudar?