jueves, 18 de diciembre de 2014

Violeta y la tarta de manzana.

Este personaje tan divertido lo hizo mi gran amiga Paqui. Ya veis, el resultado es realmente genial. Y para este personaje, su historia. Especialmente pensada para Educación Infantil.


                      La tarta de manzana


En un pequeño planeta llamado Zerpientilandia vivía una princesa. Violeta, pues así se llamaba ella, era una bonita zerpiente caprichosa , cursi y consentida.
Una mañana se despertó con la fija idea de hacer una tarta de manzana....
Tenía todos los ingredientes... harina, huevos, azucar, levadura, incluso un poquito de vainilla.... pero....¡¡¡¡Oh cielos!!!! ¡¡¡no tenia manzanas!!!

  • ¡¡Esto no se puede quedar así!! ¡¡Yo quiero tarta de manzanaaaaaaaa!!! - decia Violeta toda contrariada.
Y se dirigió en busca de la fruta tan anhelada...

Bajo un manzano se encuentra descansando Periquito, un zerpiente conocido por su alegría y alguna que otra travesura. Ve como se acerca con resolución Violeta y empieza a observar el manzano.
  • ¡¡Qué maleducada!! ¡¡¡Ni siquiera un saludo!!! - y sigue observando como violeta mira con mucha atención una hermosa y gran manzana que para su desgracia estaba fuera de su alcance.
  • ¡¡¡Señor árbol, te ordeno que me des esa manzana!!! (ya sabemos que cuando una princesa caprichosa quiere algo no atiende a razones).
  • No te hará caso.- dijo con resignación Periquito.
  • ¿Quién eres tu?- dijo Violeta con un tono de enfado.
  • Me llamo Periquito.
  • Pues.... Periquito,¡¡ te ordeno que le digas a Señor árbol que me de esa manzana, sino serás castigado!!
  • Señor árbol.... ¿le daría usted la manzana? -dijo periquito en un tono de sorna.

Esperan unos segundos dando vueltas y claro, el señor árbol hace caso omiso.
    • ¡¡¡Yo quiero esa manzanaaaaaaa!!! -No paraba de decir la consentida princesa.
    • ¿No se te ocurre otra forma mejor de conseguirla? - dijo Periquito casi en tono burlón.
    • Violeta se quedó un rato pensando....y empezó a dar saltitos desesperados pero sin ningun resultado.
    • Ains..... creo que sólo tendrías que decir unas palabras.
    • ¡Ya sé! ¡¡Tiene que haber unas palabras mágicas!!¡ Estoy segura!
Periquito seguía mirándola en tono burlón.
- A ver.....”árbol arbolito... quiero hacer un pastelito”
  • Piensa un pocoooo. Sigues sin hacerlo bien. Decía Periquito.
  • Ella pensó que tenía que decirlo con más energia y sin pensarlo dos veces :
  • árbol arbolitooooooo quiero haceer un pastelitooooo “ -decía la pobre chillando.
  • No, no, no nooooooooo. Sigues haciéndolo mal.
  • ¡Mira, ya me estas enfadando! ¡Estas ahi todo el rato viendo mi desgracia y no me ayudas! ¡¡Ayudameeeeee!!
  • ¡¡¡Por finnnnn!!! ¡¡Esas si que son las palabras mágicas!! ¿No te has dado cuenta de que en todo el rato no me has pedido ayuda en ningún momento?
  • Violeta en ese momento se dio cuenta de su actitud gruñona e impertinente y dulcificó el tono- ¿¿Serías capaz de ayudarme??
  • Pues claro, -dijo Periquito-, sólo tenías que pedirlo.
Periquito aupó a Violeta y pudo por fin coger la manzana.
  • ¡¡¡¡Biennnn, por finn!!!!¡¡ Ya tengo mi manzanaaaa !! , -decía Violeta dando saltos de alegría.
    Muy feliz con su manzana, hace el amago de irse. Pero de pronto se gira y dirigiéndose a Periquito le dice:
  • ¿Te apetece una rica tarta de manzana?
  • ¡Pues claro!
Y se fueron los dos muy contentos. Hicieron juntos la tarta y juntos la comieron. Y desde entonces fueron amigos inseparables. Periquito enseñó un poquito de humildad a Violeta y Violeta enseñó a Periquito que hay que ser tenaz cuando se quiere algo, y cómo no, también le enseñó a hacer tartas de manzana.

Lo que sí que descubrieron los dos es que las tartas de manzana están más deliciosas si se comen en compañía y que aunque los sueños son individuales, las grandes obras se hacen en cooperación con los demás. Y que no hay palabras más mágicas que: ¿Me puedes ayudar?