martes, 13 de enero de 2009

Yo fuí el arbol del belén.

Tengo que decir que fui a un colegio de monjas. Siempre me sentí un poquito fuera de lugar.

Situación: llega la navidad. Las monjitas tienen que justificar sus ingresos con una maravillosa función. Y como siempre, ajustándose a los estereotipos elegían a los personajes.

¡ Qué nervios ! Un belén viviente! Elegirían los personajes de la función. Qué lástima, éramos demasiadas niñas en la clase, sólo unas pocas iban a ser las elegidas. Como siempre, la rubia con el pelo liso....es nombrada virgen del belén. Mecachis! Pues no sé donde le han visto la guapura! Pero bueno, hay otros papeles. Y así uno a uno van eligiendo niñas. San José, los pastorcitos, angelitos...... La monja sigue mirando, pensando en su sabia elección. De pronto, pasa su mirada por mi lugar! Pasa de largo! Joooo! Yo también quierooo! Pero vuelve a pasar la vista y..... ha dicho mi nombre! Yo también seré una estrella!

Lo siguiente que recuerdo es a mi, en el escenario, con los brazos estirados en ele con unas cartulinas que parecían unas nubes de hojas pensando.... Qué mierda de personaje ! Y miraba a mis padres con cara de orgullo viendo la actuación. Y yo con los brazos en ele! Muy digna! Soy el árbol del belén! Palmaditas de felicitación....... Pero aún hoy no entiendo qué coño (perdón por la expresión) pintaba yo haciendo de árbol del belén !

De todas formas, me he enterado que ahora existe la langosta del belén, el pato del belén..... y no quiero ni pensar que hubiera sido de mi si me hubiera tocado el "caganet".

Es un consuelo.

1 comentario:

El almario dijo...

No te quejes, pues yo era borrego y además tenía que decir beeee, beeee, cuando la pastora acababa de cantar una preciosa canción al niño jesús, eso es humillación y no ser un arbol anonimo.